Un ruido sordo
Adelanto "Campos minados", de David Concha

Campos minados de David Concha (Arica, 1989) es un texto que opera a través del montaje de fuentes documentales, testimonios, archivos, utilizando materiales existentes para tensionar el relato histórico de la construcción de los límites de la nación, desenterrando en mitad del desierto los cuerpos muertos y mutilados de las víctimas de artefactos explosivos en la frontera norte chilena. A partir de estos materiales, articula una serie de imágenes y referencias cotidianas que median entre la violencia política, la banalidad postraumática y el instante en que se detona el poema. El paisaje entra al cuerpo cuello arriba e interviene las piernas; la mina antipersonal aparece de la cadera para abajo, dejando un eco, una costra. A continuación presentamos un adelanto del libro.

 

 

Nuestra agricultura

 

Todo se inicia con un dibujo de la zona y
las coordenadas de cada uno de los artefactos.
Luego, una cuadrilla de conscriptos cava las zanjas.

Allí comienza la agricultura militar:
Se van sembrando filas de explosivos

A veces en forma de trébol:
cuatro minas antipersonales
rodean una mina antitanque.

A veces en forma de flor:
cinco minas antipersonales
rodean una mina antitanque.

El trabajo está terminado
cuando un soldado retira los seguros
y los cubre con tierra

 

***

 

Instrucciones de seguridad del fabricante:
daño auditivo

 

Escuchar los gritos de sí mismo
después de reventada la mina antipersonal
puede ocasionar daño auditivo irreversible.

 

***

 

Dolores fantasma

 

Mi pierna ya no estaba conmigo
había dejado de ser parte de mí.

El artefacto que pisé me la arrancó
ssssssssscobardemente
a traiciónsssssssssin advertencia alguna.

Supe que me habían cortado la pierna
cuando un día entraron a mi pieza
mis padres con el doctor

tenían una expresión distinta en el rostro
no hallaban qué decir

A veces me pasa que siento que tengo pierna.
Me duele. Me pica.
Los médicos dicen que es por el fantasma que queda ahí.

En el hospital soñaba una y otra vez con la explosión
despertaba en mitad de la noche gritando.

Los demás enfermos
que estaban en la habitación
se acercaban a mí y me rodeaban.

Uno me tomaba la mano.
Otro me acariciaba la cara.
Recuerdo que había un tercero que me cantaba.

Así es como se une la gente en el dolor.

 

***

 

El sembrado de minas
se emplea para forzar
el desplazamiento
del enemigo
por determinados espacios
clausurando otros.

 

***

 

Sacar machas es como bailar twist
pero con el agua hasta la cintura:
se separan los pies, se pisa con la punta de los dedos
y se gira en el mismo eje, como haciendo un hoyo.

En eso estaba cuando me empezó a doler el pie izquierdo
pensé que había pisado un cangrejo
y el agua comenzó a enrojecer.
Cuando salí, me di cuenta que no tenía talón.

Lo primero que hice al salir del agua fue rasgar
mi camisa y amarrar la herida con un torniquete.

No hubo ruido
el mar no se levantó
nadie escuchó nada.

Tenía 29 años y un puesto de obrero
en la central hidroeléctrica de Chapiquiña.
Mutilado, nadie me volvió a contratar.

Ahora tengo 44 años
y me gano la vida vendiendo papel higiénico
en las calles de Coquimbo.

***

Un ruido sordo

 

Veníamos llegando del colegio con dos amigos más.
Dejamos las mochilas y salimos a jugar a un peladero que había
detrás de la casa.
De pronto se escuchó un ruido sordo y vi un cuerpo caer
mutilado de la mitad para abajo.

La explosión mató a mi hermano de 6 años
y me dejo con esquirlas en todo el cuerpo
las piernas fracturadas, la mano derecha inmovilizada
por la pérdida de un tendón.
Pasé casi un año en una incubadora
recuperándome de las quemaduras.

Nadie me enseñó a vivir con el horror de estas imágenes.
Nadie me enseñó a caminar de nuevo.

 

***

 

Las minas terrestres son poderosos artefactos
que no perdonan un error o descuido.
A diferencia de otras armas no se precisa
que alguien apunte y dispare.
Las minas antipersonales son accionadas por las víctimas.
Están concebidas para explosionar
cuando una persona tropiece con ellas o
cuando se las manipula.
Una vez sembradas, sus efectos son indiscriminados
y de larga duración.

***

 

Las minas antipersonales
no hacen distinción entre
soldados y personas civiles.
Matan o mutilan al niño que juega
al fútbol con la misma facilidad que
a un soldado que efectúa
tareas de espionaje.

 

***

 

En el territorio nacional hay
198 campos minados
que ocupan
una superficie equivalente
a 41 estadios nacionales.

Las minas antipersonales miden apenas 5 x 8 cm
¿Cómo un objeto tan pequeño puede ocupar
un espacio tan grande en el imaginario?

 

Fotografía tomada por Chris Malebrán