Memética
Slimbook

La editorial argentina Fadel&Fadel ha inventado una nueva chuchería. Se trata de una tarjeta impresa en máquinas tipográficas que además de un título y un autor lleva un short link. Un redireccionamiento a un lugar virtual donde un libro no se termina de construir y cuyo único anclaje a la realidad no virtual es esa tarjeta con ese link. Aquí compartimos un fragmento del primer libro publicado en este formato en el mundo. Memética de Tomás Fadel, además de una reseña sobre el libro escrita por Matías Heer, autor de la misma editorial.

 

 

¿No les resulta curioso

Que siempre hay una causa

Y un desenlace

Y una serie de eventos en el medio

De los cuales no se duda

Y además una serie de eventos

Que se encandenan con este

A la perfección

Siempre

Y constantemente?

¡Qué coincidencia!

 

La rosa florece

Porque florece.

 

Esa frase

Esa frase se cita siempre

Por qué se cita siempre

Esa frase?

Algo debe haber en ella.

 

Descubrimos

Algo que ya existía

Aunque no para nosotros.

Inventamos

Algo nuevo, que no existía.

Lo que se inventa

Viene de adentro,

Del latín in-

Ventus, participio de venire,

Venir.

Lo que se descubre

Sorprendentemente,

También. Del latín tardío

Discooperire,

Operire = tapar

Cooperire = cubrir

Discooperire = destapar

O descubrir, que es lo mismo,

Revelar lo que había sido tapado,

Recordar lo que habíamos ignorado.

Así, podríamos decir que Colón descubrió

América, la hayan descubierto antes los vikingos

O no. Lo que se inventa es nuevo

Para todos, porque viene de adentro nuestro.

Lo que se descubre es nuevo para todos

Porque antes estaba tapado para todos.

No es momento de pensar en cada uno.

Quisieron hacer un retrato de Plotino

Plotino se negó

-Yo mismo soy una sombra. El

Arte

Es

Imagen.

Si el Hombre es deleznable,

¿por qué sería otra cosa su imagen?

 

La confusión es siempre

Una oportunidad para el lúcido.

Es lo que dijo Clitis

En medio de la partida de Super Smash

Mientras flotaba a Kirby invisible

De las cabezas preocupadas

De sus contendientes

Mutilándose unos contra otros en una batalla campal,

Pronto a pulsar

↓ + B

 

 

 


 

De finura infinita

 

el texto

 

Ningún poema acaba o comienza. Más bien se pausa, nos aburrimos o sentimos que “ya estuvo bien”. Ninguna acción humana concluye como tal. Hasta una piedra está en movimiento y no cesa. No vivimos en un mundo de objetos, sino de hechos. Memética propone un hecho y no aquel concepto, ya clásico, que tenemos del poema como un objeto: cerrado en sí mismo, definido y, por ende, memorizable. Autoconsistente, pero mutable, con una dinámica interna que evoluciona y afina, Memética se reproduce, se alimenta como un organismo vivo. Un día podés abrir el archivo y leer alguna cosa que te guste, luego no hallarla o hallarla diferente y esa constante latencia del cambio sugestiona al lector a que nunca está leyendo el mismo texto. Incluso si el poema no recibió ninguna modificación nadie puede asegurar de que no haya acontecido algo en el medio, algún desplazamiento sintáctico, una elocución borgeana, un acento que faltaba o sobraba. Como Leónidas Lamborghini (en toda su obra, pero particularmente en su última fermentación: carroña última forma) Fadel reconstruye sus textos y los textos de otros y las voces y todo lo que constituya información. El poema, por ende, comienza en el concepto. Memética está vivo. Más allá de la voluntad de Tomás Fadel y lo que sea que se proponga, Memética lo trasciende. No parece un punto, no podemos decir acá está Memética completo. Más bien simula un vector: hacia allá va Memética. Ocurre porque ocurre, se encadena y se dispersa, se amarra o hasta puede descomponerse, escapa al error, un fermento vivo, una colonia de sucesos, prosas ventiladas, aire dadá, caos y orden. “Es una cuestión de ritmo, / Pero hay algo más. / Podría aplicarse la constante de Menotti: / El fútbol es tiempo / Espacio / Y engaño. / Fútbol es X. /¿Pero es Ud.?” Por otro lado, la misma incertidumbre que produce su dinámica altera nuestro concepto normal de lectura donde lo leído se archiva y almacena. El lector se enfrenta al escenario de un físico de comienzos del siglo veinte al que se le revela la relatividad de los resultados respecto a las medios empleados. “Aparece una cosa, que es una idea/Y todo es tan frágil…/El mundo depende de nuestra reacción:” Finito, sí, pero infinito ¿cómo? salve la paradoja. Nunca terminará, cambiaremos de computadoras, Tomás será enterrado bajo un manzano y luego habrá un derrumbe, pero en los memes instalados en la mente seguirán mutando, las citas parasitadas y luego apropiadas y más tarde citadas nuevamente continuarán encadenándose. Ninguna partícula muere: todo se recicla. Allí está la clave de Memética: un reciclaje absoluto del lenguaje ¿Absoluto? sí, cualquier cosa entra al aparato digestivo de Memética, cualquier cosa emerge de él: “Trampa dijo: ‘Estructura profunda’ /Cuando vio que Helena / Ordenó palabras en el orden en que van.” “Al Sanabel. Take away. /Un supermercado árabe./Frutas verdes y postres envasados.” “FBI WARNING: / The unauthorized reproduction or distribution of this copyrighted work is illegal.” “En una librería:/ Muy lindo este libro,/¿pero dónde está el hilo? / Y si es tan bueno, / ¿por qué es tan chiquito?” “Palabras / Son / Cifras. // El sentido, entonces,/¿es una caja fuerte?/ Seguramente vacía./ El timo es, sin duda, una ciencia exacta.” Escucha, lee, transcribe, poema caminado, de libretita y esquinas, cantabile y mutabile, pero no en su insistencia consigo mismo, sino en su apertura a todas las canciones que florecen alrededor, los sonidos y los ruidos, los subrayados y cinco segundos por fuera de las paginas mirando al horizonte. Fadel propone una escritura zen, una escritura de la escucha, del reflejo, pero no desciende a la pasividad estanca, sino que permite la entrada del azar, el caos y la reordenación, casi sinergética, de las imágenes y los sentidos dentro del texto. Como los escritos de Cage en base al I Ching, como el A de Zukofsky con sus traducciones azarosas, sonoras o intervenidas. Fadel escucha y transcribe y al transcribir escucha al texto en sí y altera y la cita se escucha a sí misma y se modifica. “Tranqui brouuuuuu / Soy una experiencia / Nada más / 😉 / ‘Surfista / Cognitivoñ’”. Fadel parece hacer uso extremo de la frase de Zelarayán: “No existen los poetas, existen los hablados por la poesía.” Memética semeja aquella voz permeable, incapaz de detenerse, alimentándose de todos, usando a Tomás como un mero conductor, un poseído, un hablado.

el contexto

 

Su edición está en simbiosis con el texto. El texto se ha editado en forma de slimbook un concepto que emergió en la médula de Tulum, México, a fines del 2018. Que lo explique Fadel: “El slimbook es un soporte físico de redireccionamiento a un libro o, eventualmente, otros contenidos digitales. Es una chuchería para el lector digital o viajero y además una solución económica y ecológica a la producción y distribución de libros. En este caso, el texto se ofrece en formato .doc. Puede leerse online desde cualquier dispositivo con acceso a Google Drive, donde puede sumarlo a su propia nube o compartirlo con otros lectores a través del botón azul “Share”. También puede descargarse como .doc, .pdf o .epub para leerlo sin conexión, traspasarlo a un ereader (a través, por ejemplo, de la aplicación Calibre) o imprimirlo para leerlo en papel.”

 

Matías Heer

Tulum, 2019