Mella, de Priscilla Cajales (adelanto)
Poemas

Adelanto del libro Mella, de Priscilla Cajales, próximo a salir este 2019 por Ediciones Overol.

 

mi papá está llorando dos piezas más allá

 

mi papá está llorando dos piezas más allá

lo puedo escuchar

porque estas habitaciones nunca tuvieron puertas

 

a comienzos de los noventa en esta casa no había comida

solo tarros que tenían los nombres de los condimentos

se sientan a la mesa y comen pan con leche, agua y azúcar

 

fue fácil aprender cuál era la consistencia precisa para esta pasta dulce

recuerdo que la chaqueta de mi papá

siempre olía a pescado ahumado y a humedad

 

una tarde recordaron que en el ropero estaba intacto el vestido de novia

lo pusieron sobre la alfombra

y comenzaron a cortar jirones

que luego pintaron con témpera

para vender cintillos del NO

en el Parque O´Higgins

 

nos acostumbramos a creer que la historia terminaba bien porque ese día

comimos pollo y papas fritas

 

ahora él sigue llorando

su mujer lo abandonó

 

nunca fue militante

 

y los hijos vienen a casa

cada vez menos

 

pozo*

 

te acuerdas de Hans?

las paredes nunca han sido más áridas que en ese lugar

 

las calles nunca más estrechas ni los grifos más furiosos

 

te acuerdas entonces de Hans?

del vestido de novia descuartizado para sacar girones de tela

de los cintillos del NO pintados con témpera

del Parque O´Higgins

 

pollo con papas fritas y Bilz tibia

una caja con mercadería, la plata de las ventas

un viaje en micro que duró horas

 

te acuerdas entonces de Hans?

 

nosotros nos entreteníamos pintándonos los dedos de colores

nosotros nos pintábamos la nariz con témpera

 

y el pavimento, a nuestra altura, ardía y veíamos un espejismo, de lejos.

 

 

 

 

 

 

*Joven de 21 años descuartizado el año 2006. Su cuerpo fue encontrado en diferentes lugares de Santiago, hecho que desató una investigación que terminó con la muerte del único sospechoso del asesinato, dueño de una heladería ubicada en Santa Rosa, comuna de La Pintana, en donde habría sido destrozado el cuerpo.

 

 

la tranquilidad de las piedras

 

el piso está cubierto de platos con restos de comida

que aún podría reconocer

si con cuidado hurgara con la lengua

entre medio de las muelas

 

restos que atraen hormigas y cucarachas

 

el problema es que se reproducen

al poco tiempo se toman la casa

al encender la luz se paralizan

e imitan a las piedras

en su quietud

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

música

 

nunca me gustaron las casas con música

apenas tengo un minicomponente que siempre olvido encender

en cambio

puedo pasar horas en silencio

solo mis zapatos, el teclado

de vez en cuando el bruxismo

 

y si se pone atención, incluso aquí es posible escuchar

la sirena de los barcos que a esta hora de la noche arriban al puerto

 

estos ruidos que en nada se parecen a la radio

haciendo temblar las ventanas

ocupan este espacio, al modo de una canción.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

amor y distancia son palabras

 

ellos estaban juntos mirando los grados de temperatura

ella extrañaba el calor

a él

en cambio

le molestaban las manchas en el cuello de la camisa

y el sudor en las manos

 

cuando cruzamos la cordillera y llegamos a Chile

se empañaron los vidrios

de noche despertamos empapados y con sed

estos gestos tienen su origen en el clima

el sol acá no es el mismo que en el Ecuador

la piel se vuelve oscura y opaca

 

en el vidrio el reflejo de ambos

se reconoce a la distancia

tan lento y definitivo como el tiempo

 

porque aunque ambos miraron la misma ventana

vieron ciudades distintas

 

amor y distancia son palabras

reflejo y calor

en cambio

 

 

 

Priscilla Cajales. Santiago (1984). Publicó Termitas (La calabaza del diablo, 2008). Trabaja en el proyecto Editorial Hebra.