La frontera desemboca en ti
Poemas

Una poeta que se ubicó en los límites de un idioma que no es su lengua materna para hacer poesía (en español), abandonando el que quizás era su único lugar de confort y seguridad, el idioma natal (persa). De allí quizás su conciencia del sentido paradójico del lenguaje poético, que a la vez, le exige escribir:

Al  igual que los pies de los peregrinos
que desgastan los mismos templos que adoran,
También lo hace la poeta en su devoción por los versos.

Junto a los aromas, las texturas, las temperaturas y los tonos que la constituyen desde su memoria ancestral.  Incluyendo todos esos factores que determinan los territorios recorridos, habitados y deshabitados por Ghazal, los invitamos a leer parte de este peregrinaje profano.

 

 

GEOGRAFÍA

 

Las palabras son más terribles de lo que sospechaba. Mi necesidad de ternura
es una larga caravana.

Alejandra Pizarnik

 

Mi madre echó su cabeza afuera del umbral de la puerta
y con una mirada ardiente buscó para ver
si los perros rabiosos ya se habían ido.
Ellos fueron los primeros visitantes que tuvimos
en nuestra llegada al país.
Apetecieron la carne que iba a ser nuestra cena,
y con cuidado y mucha fe
la dejamos en un plato
frente a nuestra puerta.

A ti puedo ofrendarme
como el énfasis en la tercera sílaba de tu nombre
para pronunciar mejor y con delicadeza

la simetría de tu poética.

Al igual que los pies de los peregrinos
que desgastan los mismos templos que adoran,
También lo hace la poeta en su devoción por los versos.
También lo hace el enamorado
en las noches apretadas de otoño.
También de todo eso soy culpable.

Contén mi geografía,
que nuestra única doctrina es el lenguaje.

 

CAVAR

Eres una madre y enseñas a tus hijas a cavar hoyos,
cavar más allá de las capas de gusanos

y las maquinarias heredadas.
Les enseñas a cavar hasta llegar al otro lado de sí mismas,
al otro lado de la ruina,
más allá de la casa de los diablos
sentados y aburridos a la sombra de sus jardines.

Eres testigo al momento en que una confiesa:
No sé cómo doblar mi piel hacia afuera.
Esta incapacidad de cerrar las cosas que quedaron abiertas
la que le hace cavar más rápido,
más fundamentalmente dentro de sí.

Y cuando han cavado tanto
que se despiden del interminable ayer,
les enseñas a no temer
a la carne de las palabras.

 

MEDITERRÁNEO

 Viajamos hacia una casa que no da a nuestras cabezas el halo de un sol especial. Mujeres míticas nos aplauden. Un mar para nosotros, un mar en contra de nosotros.

Mahmoud Darwish

Nadie dejaría su pueblo, al menos que su pueblo fuera la boca de un tiburón.

Warson Shire

 

Observa el agua e intenta hablarle.
Estudia cómo da y cómo quita.
Acéptala como si fuese aire.
Empieza a amarla en pulmones
y lugares donde no pertenece.

Conviértete en mar abierto,
en balsa, en chaleco salvavidas,
en brújula sin norte,
en frontera trazada sobre el cuerpo,
en guerra prendida.

Aprende del agua
y de cómo sus escamas se sienten
alrededor de tus muñecas y muslos.
Olvídate de Qabbani, Darwish, Al-Malaika.
Olvídate de toda la poesía,
recuérdala sólo cuando te refugias
bajo los cielos oscuros de la noche.
Solo entonces déjate contemplar
Como dudan los mares y como discuten los ahogados:
Los libros y fotografías que llevaban de sus abuelos,
nombres gruesos como granos de café.

Llena el silencio que existe
entre tú y los muertos con poesía.
Con tinta y hoja, acércate a la orilla del lenguaje:
Cuando tuétano canta a tuétano,
tu latido suele ser solamente
una esquina de tu geografía gastada.

Hablo de lo más salvaje:
de explosiones, abandono, un exceso de presencia;
de tacto, canciones de ballena,
oxígeno, oxígeno, oxígeno;
de un bote siendo naufragio;
y del poema en tus labios que se canta
en la danza final de tu lengua,
mientras en la marea creciente
tu cuerpo se convierte en un jardín colgante.

¡Ah, Babilonia! Los rizos de tu cabello flotan como trenzas de lila por sobre el cuerpo de este mar.

 

FLOR DE JAZMÍN

Cuando tiraste toda precaución al viento
y fuiste hacia el agua,
yo pensaba en devolverme.

Durante algunas noches frías, te ponías
el recuerdo del perfume del jazmín sobre tu cuerpo,
lo llevabas puesto como una piel.

Ataste los versos de Qabbani a tu corazón
y con ojos de Damasco, tejiste un nuevo idioma

El día que nos dejaste,
nuestra poesía se quebró.

Alepo ya conoce el sabor del mar,
ahora que sus hijos no pueden encontrar
flores de jazmín
en medio de ese frío Mediterráneo.

El día que Alepo, Homs, Kobane y Damasco
se escriban ellos mismos,
será cuando los poetas
vuelvan a ser íntegros,
vuelvan a sí mismos,
vuelvan a las palabras para convertirse en lengua.

 

LA BANDIDA

Me falta el lenguaje.
El lenguaje para clarificar
Mi resistencia a las letradas.

Cherríe Moraga

la frontera, la infancia
las únicas dos instituciones,
la totalidad de ingles

atravesar una cadena de mando
convertir sombras leves
en miel
rodillas detenidas
en lenguas.

Quiero escribir dueña de mi palabra elegida
Sin la cicatriz de ningún inglés impuesto.

Quiero vocabularios irregulares
para articular una poesía que actúe como bandida
que monta sus caballos afuera de la ley:
una literatura insurgente contra un acento absoluto.

 

 

TEJIDO 6: EL REZO DE LAS HIERBAS

Tus manos son verdes,
son el color
del perejil, eneldo, cilantro, y albahaca
de cada hierba
que has cernido a mano por toda la vida.
El aroma de la menta fresca y el sonido de tu nombre son el mismo canto.

Ellas, tus hierbas, han perfumado las palmas de tus manos:
y con esas mismas manos
nos lavabas las caras y nos ponías a secar
bajo las perezosas brisas del verano,
bajo el néctar que reside en el eco de tu voz.

Las manos de mi abuela son verdes
y complacen los ruegos de las plantas,
porque con el urdimbre y trama de sus tallos
teje los versos de nuestras vidas.
Las manos de mi abuela son verdes
y complacen los ruegos de las plantas.

 

Ghazal Zeinab Ghazi (22/08/1990, Teherán, Irán) poeta, artista visual. Y habitante de las fronteras que nos muestra en su libro La frontera desemboca en ti, el mapa intimo y geográfico de su recorrido mediante la apertura de las fronteras allí mismo donde nacen. Es el gesto que caracteriza la poética de estas coordenadas literarias. Tejidas con rabia y afecto. Tapiz de un mapa político tan personal como global, diseño de artesanía para una  ruta de viaje que aun no termina. Pero que encuentra en la poesía un territorio liberado donde expresar las complejidades de la existencia como viajera migrante. Probablemente por eso, el carácter intimo de estos poemas, no impide leer en ellos un profundo sentido político, que  con  fuerza y sutileza manifiesta su compromiso vital,  contra el abuso y la violencia que impone el orden del primer mundo

 

 

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