El pasajero del viento
Poemas de Tulio mora

En un intento por hacer un breve repaso por la poesía de Tulio Mora, presentamos tres poemas de: Mitología (1977), Oración frente a un plato de col y otros poemas (1985) y País Interios (1994).

De Mitología (1977)

22

Canto delicado con sonajas
más el rumor de los mosquitos
y arroz-salve para untarnos.
Parados nos quedamos rezando al Amazonas
ancho lomo chocolate
agua aparentemente detenida en sus orillas
ombligo sepia: Madre de las Aguas dice él: HONGINRO
sale a veces a la superficie rubia delgadita
así fue cómo un Kahonchi se enamoró de ella
y por amarla de convirtió en pez.
No quiso rezarle de frente manos caídas
como un gallinazo con las alas bajas
esperando que las lluvias atenúen
sus ojos enterrados mas le cantó una elegía
en un lenguaje que sólo ambos conocían.
Como media hora después nos retiramos
limpios un poco alegres.
Su esposa se sentó a mi lado
tiene los pechos tan en punta que parece
dispuesta a dispararlos suave palidez
el calor no la molesta y juega con las manos
cuando habla aletea hija de duendes mariposas.
Mediodía Amazonas turbio Señora Señorita
Gran Poder seda en sus labios seda en sus caderas
yo quisiera poseerla eyacular sobre esas aguas
sumergirme atraparla me parece necesidad vital
linda delicada todita para mí -¿cuántas
cosas no piensa uno cuando ama?
Me reí es imposible amar a un río
como si fuera una mujer pero el porfió
rozando a la durmiente como mañana yo seré el pata
de venado que la gente espanta con humo
de tabaco recordándome la muerte
de Haperonkalí o quizá un árbol y entonces
mis raíces abrirán la vulva de la tierra.
Me tocó beber después de retirar
del aguardiente su Espíritu a los 4 ángulos del mundo
licor tan especial me adormeció la lengua.
La mujer se levantó y trajo yucas
gasa nube nieve y la pregunta fue inevitable:
¿qué rayo fracturó su suerte?
Él ya ha renunciado a sus pesquisas
sobre el tiempo repetido de los astros
en cambio desposó a una jovencita
boda que duró una noche él bajó del cielo
con los muertos resurrectos Luna trajo gente
y danzó con sus pieles de tortuga nadie tiene idea
de la enorme borrachera del cometa nadie
quiso decretar el día y al tiempo lo arrojaron
al abismo de los extravíos tal vez si no llora
ese muchacho llamando al sol a gritos
ahora estaríamos viviendo en cielos superiores.
No quise insistir apenas dijo
que ya no recordaba el desconsuelo del cemento
en su rebrote IV Humanidad expulsa
a los que aman durante tantos años depresiones
rugidos en su cuerpo no pudo resistir
Alto Misayoq dijo algo liberar estas ganas
de entregarse en muchas formas
mutuo Amor Naturaleza-Hombre eternamente
como en la vieja edad y si no queda ya
humanidad dispuesta a renacer el mundo
él se tumba haragán sobre la hierba
deseando a la diosa que alimenta al Amazonas.
Ya no hay padres paridores de un héroe redentor
Juan Santos dicen nació del huevo del paujil
Un día se esfumó tragó el aserrín de los destierros.
Me aconsejó huir ponerme a salvo donde hubiera un árbol
o matarme o enterrar la cara tras los portales
de un asilo o beber hasta estallar
de ira como la vieja Gimagiro.
Llegó la lluvia y seguimos conversando
su mayor intriga consistía en descifrar
la transparente levedad de la libélula
luego pasó a hablar sobre las aguas que mañana
saldría a pescar deslizarse en la maraña
piensa que algún sabio animal puede enseñarle
a descubrir a la madre de los bosques
como pasó en otros tiempos con el primo de la yuca.
Ya estábamos borrachos y consoló mi llanto
este miedo de tener 26 años sin haber llegado a nada
apenas sumergido en la niebla que depara Kon
cortado apuñaleado queriendo resplandor donde no había
si apenas el lago memorioso de sus ojos líquida pureza
derretido jade como debieron tener los tarpuntaes.
Lo recuerdo así ahora 11 y 30 mi despedida
y esa visión tardía de la muchacha rubia
en el barco sobre el Amazonas
hablándome al oído besándome la frente
pidiéndome por Dios que me matara.
Entonces comprendí el asunto
lo que Pisango vio y oyó de la vieja canoa del Sol
esperando el día que fuera su remero.

 

De ORACIÓN FRENTE A UN PLATO DE COL Y OTROS POEMAS (1985)

 

ORACIÓN FRENTE A UN PLATO DE COL

 

Es bueno que no haya nadie a quien culpar,
es bueno estar libre de toda unión,
es bueno que en el mundo no haya nadie
que se sienta con la obligación de amarte.

Joseph Brodsky

 

1/ssssssRebasa de mi plato una col emplumada
de mi plato comprado a plazos
y no quiero apariencias ni manos dibujándome paisajes.
Esos laboratorios que nos someten a sus inexplicaciones
son los mejores sables para mis certezas suspendidas.
Igual proviene de aquí que no quiero una pared para quejarme
condenado a una escritura llorosa
ssssssscon dentífrico en los espejos del baño
ssssssscon salsa de tomate en el televisor.
Sables amigos mendigos pelirrojos
sssssssesta dudosa asamblea de azotea
bermellones migas de pan citas con un médico
representa para mí la última condena que me ampara.
No hay alegorías alegrías a determinada altura no hay
sssssssrepentinas visiones
sino una calle alargada que me lleva hasta una escalera y
sssssssentre pañales y zapatos y
sssssssentre tallarines y maniquíes
aparece mi cuarto con un repetido plato:
ssssssscol barroca
sssssssproporción y era
sssssssbrinco a bruces y a destiempo.
Por allí por allí la vida te avisa de qué tamaños
sssssssnos calzan las soledades las ofensas
cómo vamos perdiendo -en la ciudad de los ojos
ssssssstoscos- esta apuesta
sssssssque es muchedumbre
sssssssque es historia
sólo por trasponer una puerta equivocada.

 

2/ ssssUn almanaque y sus deseos un sobaco peludo y
sssssssoloroso
sssssssuna gallina ciega espiándome
de este callejón pegado al amarillo perro del cielo
cualquier cosa puede surgir.
Los planetas reventarían como paltas
si yo invocara a cierta venganza reunida
a su corazón de bolsa de Ace a los ases del corazón.
Es el cuarto de hora más caudaloso en el que llueven
sssssssbloques de cemento contra mis ojos de lechuza
atisbando seguramente peso y caída de mis descuidos.
¿Puedo ser inapropiadamente rudo frente a esta situación?
¿Tengo argumentos para renunciar a su perfil de torre
            con sus cuchillos iluminados?
A hora casi fallecido a cosa descompaginado
un rumoroso reloj asalta mis ocupaciones inútiles
oooooooy una catarata me inunda.
Bosques enclaustrados o reproducidos en la mente
hombres de otros sistemas solares silban jaculatorias
oooooooo credos y en el espacio más denso se abre
la boca de Dios para crear una campana luminosa.
Creo que si me dieran a elegir volvería
oooooooa mis mismos padres a mi infancia con lejía y suicidas
a mi cuarto en el que pongo en cada libro mi nombre.
Creo que sigo aceptando la forma en que he de morir
oooooooesperando el amanecer del año 2000
ooooooosentado en una escalera de azotea.

3/ oooooUno está solo en el cuarto de litro que se designó
y en los hervores de un sueño no aparecen los hijos
oooooooque se cosieron en un bastidor de estrellas
ni las mujeres que se fueron con el futuro en sus muletas.
No es una nueva versión de hombre ni un acto heroico
oooooooni un consuelo
sintiéndonos menos lastimados que los vecinos
-porque sus cloqueos insufribles sus mariconeos contra
ooooooocobradores demoradores reclamadores
oooooooson la hebra de culpas que se atan la astilla
ooooooode necesidades que se soban en una palabra
no hay nada asombroso en un hombre al que le sobran
ooooooolas superficies para cabecear lentamente
ooooooocomo si de su bamboleo dependieran
ooooooolas estaciones una guerra nuclear.
Una está solo y se acostumbra a hacer las paces
ooooooocon sus propias bromas
se afeita digamos a la hora en que los verduleros tumban
oooooooa forados los megáfonos del cielo
sintiéndose un actor conocido una fecha y en la punta
ooooooode la lengua un arco ardiente
oooooooun ascendente arco de plata
tieso como una navaja con que debe cobrar lo que le deben
ooooooosus bonos de reconstrucción.
Un hombre solo generalmente tiene un botón menos
oooooooen la camisa
y los días más atorrantes de un siglo.

4/ oooooEl oscilante vampiro que sermonea mis mañanas
el periódico de mis esfuerzos sin retorno
constituyen mordiscos para empeorar el cuadro
ooooooode las insuficiencias: un plato sobre una mesa
oooooooy lo que más me entristece es esa baba de sombra
oooooooque me deja untada entre los dedos.
Así debo permanecer pese al llamado tierno de una voz
iiiiiiique rueda desde la basta de una cortina
iiiiiiihasta las pisadas de una paloma.
En una azotea también hay recompensas aparte de exilios.
Yo he llegado a intuir el espionaje tímido de un ratón
iiiiiiiantes de trepar a un macetero.
Una azotea puede ser pobre pero nunca fea
aunque en todo esto no tenga que ver la tristeza
iiiiiiio el contenido mortal de una comida
aunque imprudente ramonee un hocico por mis heridas.
Hartos y condenados los teléfonos aúllan
iiiiiiiy los perros suenan
desprovista de cierto mensaje imagino a la gente
iiiiiiique celebra su cumpleaños con huevos
iiiiiiiy naranjas tatuadas
otro reloj público mueve la lengua de comisura a comisura
y en el colmo del remordimiento una pareja conspira
iiiiiiien el malecón más limpio de una caricia.
Un plato no es la notoriedad de la catástrofe
pero que te lo presenten allí con una curva miserable
iiiiiiide deshonrosas arrugas
es para gritar es para meterse debajo de la cama
iiiiiiia leer en los libros derramados
la nueva escritura del cansancio.

 

5/ i  Clarividencias apuestas ¿qué teorías se alimentan
iiiiiiidesde esa extraordinaria posición que a un hombre solo
iiiiiiilo insta a la contemplación por horas de todos sus objetos?
¿Qué estructuras se tejen para que sea el aparente centro
iiiiiiiinterrumpido cuando sobreviene el quebranto anulatorio?
¿Por qué amamos tanto los objetos más viejos y menos
iiiiiiiexpuestos -porque en la medida que los arrumamos
iiiiiiies que más los sentimos?
Estas no son preguntas sino exploraciones por el viudo
iiiiiiiespacio de mis dominios
(el cubo más absurdo del peor sentimiento de mis resentimientos)
ni siquiera quieren ser sospechas o profecías.
Lo que quieren es devolver
en un verdadero esfuerzo por sepultar la lucidez
el mismo obsequio que ustedes desean para mí: brindar
iiiiiiilástimas con una palmada en el hombro
iiiiiiideclamar elegías por el muerto diluviado huayqueado
iiiiiiiintoxicado asaltado secuestrado
ese terrible deseo que lleva una tenaza de vidrio
iiiiiiiy me ve dormir sin que las nubes o la sociedad
iiiiiiise afecten por ello.
Sometido a la inmovilidad la filosofía de la situación
iiiiiiies el chantaje
y esquivando su presagio tengo que despojarme del sometimiento.
Esto es exactamente lo que pasa cuando en un cine
iiiiiiirelincha un caballo epiléptico o en un estadio
iiiiiiiuna docena de hinchas disfrazados de payasos
ametralla a las tribunas.
Porque hay que estar dispuesto a la venganza pero más
iiiiiiia la advertencia.

6/ iiiiiiiUn día tiene la verde costra de las malas intenciones
hay aguas casi mortales rebalsando las calles
y yo estoy aquí preguntándome en un desierto idioma
iiiiiiiqué hago frente a un plato tratando de extraerle
iiiiiiisonoridades a un tenedor.
Es pues un día cualquiera en la vida de un hombre
pero de esto les aseguro que uno muere.
El resultado es que junto a mis maletas atoradas varios soles
iiiiiiise enceguecen mutuamente
y en mis interminables ropas de hombre solo otra vez
iiiiiiime he equivocado de cansancio
como sucede con las condenas con sus sueños hiposos
por un exceso de previsión que cierta humanidad
iiiiiiinos alza a medida que más rechazamos
iiiiiiisu bienestar mal otorgado:
azoteas circulares para rampar de espaldas
iiiiiiicárceles con gobelinos ojos bueyes de buses
iiiiiiicon humillaciones inválidas y trabajos y lógicas
iiiiiiiy emboscadas y matrimonios y conexiones
iiiiiiiy torturas mitológicas y
todo por un día que debería pasar como muchos
iiiiiiihaciendo buches con la suerte.
En un día cualquiera es que los hombres mueren
aferrados a la cólera de haberlo anticipado.

7/ iiiDigamos que las paredes se comprimen
iiiiiiicomo un pecho agitado
que la lámpara se aturde con las averiguaciones de una taza
que en un libro se azotan mariposas con postales disecadas
que en una lata un hombre ha conservado un grito
digamos que también que a veces que por costumbre
al colchón le sobra multitudes de esperas
iiiiiiique le faltan a una mesa
y a la chompa la gobierna el miedo
y al pan con té lo que es afín a un pan con té
y al betún lo más cercano a un vals de apio
y así digamos que mi orden esta armonía declarada
iiiiiiipor el mundo
tiene de residual lo que no pinta un paisaje de almanaque
porque buzo con simpatías inclinadas a preservar
iiiiiiila profundidad de estas ventanas
me expongo a las indiscreciones de mi aliento
iiiiiiidepositando sobre sus vidrios
una huella digital con pacto de luna y todo.

8/ iii¿Es lunático mirarse fijamente los zapatos?
¿Carezco de la limpidez de los niños que crecieron con sus naipes
iiiiiiibien elegidos
porque alejo a las sombras con una revista doblada?
¿Siempre me pareceré a aquel retrato en que me afeito
iiiiiiicon la rabia del mal sueño -y el espejo
iiiiiiienturbió sus remolinos?
¿Me desfavorece el rito de estar solo de mi insomnio
iiiiiiimontado a pelo de mi rencor de toro herido?
¿Tengo el alma colgada o ahorcable como un epígrafe?
¿Esta vecindad que es todo el mundo
iiiiiiisabrá recompensarme por mis tapias alzadas a revólver?
¿Seré histórico?

9/ ii De acuerdo a la presión de mis manos y también
iiiiiiia la que toleran mis objetos
lo que definiré sobre el amor ya carece de mi piel.
En vano buscaría en mis estantes alguna carta o fotografía
se me quedaron en aduanas o bares o en sitios aún más
iiiiiiiinsufribles.
Un indicio de mujer que impuso sobre mis párpados
iiiiiiiel óleo delicado de un beso.
En esas márgenes harinosas de un recuerdo y abriendo
iiiiiiicarne por los sentimientos elásticos
un hombre solo que se protege del tumulto
iiiiiiide palabras arrojadas
entrevé al amor despojado de toda posibilidad.
Ese amor de las quejas y sospechas que se aturde
iiiiiiicon los actores de un diálogo triste
me presta sus boletos para salir a adivinar
iiiiiiicuál de todas habrá de torturarse
iiiiiiicon mis pensamientos despóticos y asustados.
Es una apuesta que tiene de dulce lo que le dura de asomo.
Una mujer como la astilla de un cometa
una precisión resbalada hacia los acuerdos repetitivos
iiiiiiide la vida con sus espectáculos sombríos
una criatura emanada de los desiertos urbanos que me declare
iiiiiiien sus sílabas de trigo el dueño de sus cantos.
¿De dónde de cómo?
En fin una mujer bastaría para apilar mis peores cuevas
iiiiiiisometiéndolas al fuego
pero eso no me salvaría.

10/ iiCon rascacielos de platos y tempestades de coles
con abreviaturas y toallas amarillas
lo que bosteza un hombre no es la abrumada espera
iiiiiiide su soledad.
Sería fácil resolver una condena semejante.
Otras resistencias convienen si las renegadas ojeras de la vida
iiiiiiile hieren con fechas que no recuerda.
Sería fácil gritar a los tejados de la ciudad
para confirmar que un estruendoso llanto le acompañaría.
Más acá en los tientos en los dividendos en las plantas
iiiiiiide la historia
uno es un corazón y un pulso desteñidos
intentando resistir -no más pretender- la invasión
iiiiiiifatigante de la muerte.

11/ iiiiLa oración de un hombre frente a un plato de col
la oración de un pecho que no soporta las exclamaciones
corresponde a esta hora -la peor porque es la definitiva
la única porque es la más lúcida.
Es la oración matemática de la derrota viva
es la mesa de operaciones donde voy a sentirme
iiiiiiisujeto a mis propios desacuerdos
la aspereza de un dolor en la arena sacrificada.
Es la oración de los canillitas a la hora imposible del asalto
y de las secretarias sin hijos y de viajeros esperando
iiiiiiien la carretera la paz inabordable de un ovni.
Es la oración que tiene mejillas de macha y el vapor
iiiiiiide las caricias conciliatorias
es la canción oración de los presos con sus solapas
iiiiiiiy desocupados bastones
es mi favorita personal oración de ala de cuervo
iiiiiiidisputándose el enojoso honor de ser escuchada
iiiiiiien las galerías más huecas en las superficies
iiiiiiicon escamas de patios trastiendas
iiiiiiide azoteas y baños y huariques y socavones.
Es mi oración a la que sólo distingue su impertinencia
iiiiiiiestremecida de sobrevivir
con esa tos de las mareas históricas que a diario nos avalanchan
de cacofonías salvadas de desayunos con gárgaras.
Es la oración de un hombre solo que es toda su verdad
iiiiiiiy que difunde solidariamente a sus vecinos:
“estoy solo pero estoy vivo
estoy vivo y muy asustado como ustedes”.

Lima, 15 de febrero (día de mi cumpleaños) de 1984

 

 

 

De País Interior (1994)

 

El pasajero del viento

 

A MI PADRE

 

No en vano crecieron las dalias, padre,
como yo siempre creí: azarosas
entre el maizal que el abuelo sembró
en sus días de libertad. Tú no las apreciabas,
preferías a las palomas porque te parecían
la única raza útil de la tierra.
Empecé por las dalias por la excusa
de la belleza. En tantos años
apenas si nos hablamos a través
de circunloquios resignados.
Eras distante y yo me atormentaba
imaginando cómo este maestro de poca altura
podía ordenar a legiones de gorriones.
Tu discordia provino de ser un pasajero
del viento que se cayó de bruces.
En un tiempo creí que no eras mi padre,
esa coartada tan infantil a la que recurrimos
cuando el castigo corporal nos devuelve
su torva geografía de soledades e implacabilidad.
En un tiempo creí que una forma de desahogarme
sería creciendo hasta asustarte con mi tamaño.
Más tarde preferí escribir
y tal fue tu enojo que me obligaste
a desvelar las paredes de la infidencia,
pues tú también llenabas páginas con un dolor
no menos intenso que el de los poetas,
a los que compadecías por el mismo aroma
que te delató -y ya no hubo en la casa
misterios que desentrañar.
Así fueron aquellos tiempos y no sé
cómo se limpian las espinas.
Veo a las dalias salir de una tierra
que esconde las bellotas como hermosos
corazones latiendo despacito
para arrullar a los gusanos
y también veo tu llorar rabioso
cuando la ternura se desborda.
Los borrachos lloran como si desearan
redimir al mundo de ellos mismos.
Es un tropiezo su vivir, te lo diría
Li-Po si lo hubieras leído,
ahora te embargarías de su vino denso,
del que la humanidad ha bebido sin recordar
tanto sufrimiento. Tu hijo ha aprendido,
aunque sigue buscando en tus bigotes
un poco de rocío. Con relación a mí
sigues pequeño y frágil, pero yo no podría
despeinar al viento sobre un caballo.
Tus blasfemias contra Dios, al que buscabas
iluminando el cielo con una linterna
(mientras mamá, Eduardo y yo veíamos caer
la nieve como la sangre de las madrugadas
tristes), ahora son meras palabras
con las que te enuncio. Enajenadas de sus actores
no podría guardármelas más. El tiempo
se toma sus plazos, luego comienza a reclamarte
que lo deseches: tómalo o déjalo, la vieja regla
del mercader también se interpone
entre las dalias y el maizal,
entre la belleza y la utilidad.
Y sin embargo, tú recuerdas
lo que el abuelo decía,
y no tenemos porqué dudar de su veracidad:
que a las dalias nunca nadie las sembró.
Pero, oh sorpresa, cada temporada
en que los tallitos de maíz
asomaban con sus hojas como aspas dulces,
hete allí con las inoportunas flores de la mansedumbre.
Este es el mensaje final de mi poema:
el trabajo que significa arar la tierra,
para llenar el vientre, no sería satisfactorio
si uno no se limpiara los ojos y el alma
con la belleza que emerge misteriosa.
Te lo digo, padre, ahora que no tenemos
ni dalias ni maizal.

Pikimachay
(20,000AC – 14,000AC)

Descanso la fatiga de una vida sin culpas
iiiiiiiiiiiibajo la humosa, limosa tierra de una cueva.
Pero antes en las pampas
iiiiiiiiiiiilimpias como el ojo de la luna
fundé la memoria de este país.
iiiiiiiiiiiFue como cargar a un puma vivo.

Toquepala
(10,000ac – 5000ac)

Una y otra vez la arcilla colorida se adhiere a la pared
iiiiiiiiiiiidando forma a las manadas que afuera, en la planicie,
corren acezantes por los dardos
iiiiiiiiiiiique arrojamos sobre sus carnes frágiles y tiernas.
Tensos, por la herida, los más débiles nos miran con los ojos
iiiiiiiiiiiidel que jamás volverá a asombrarse.
La resignación es su lenguaje. Los más fuertes
iiiiiiiiiiiise revuelcan de dolor, lanzan gemidos que el carbón
no reproduce. Su agonía es todo el arte que he dejado.
iiiiiiiiiiiiSu agonía y el goce (también el miedo) de mi vientre.
Aquí no he pintado una ceremonia, sino un consuelo.
iiiiiiiiiiEl tiempo -esa repetición de mis harturas y penurias,
con los dientes más filudos del más viejo carnicero del Perú-
iiiiiiiiiiiconcederá otros atributos a mi estilo, pero recuerden
el hambre hizo de mí el artista que ahora elogian.

 

Chalcuchímac
( ¿ – 1533)

 

“Atahualpaman Intip Churin”,
iiiiiiiiiiiipensé, grité, lloré,
“he aquí a tu viejo reumático
iiiiiiiiiiiiy medio ciego”.
Y cargué mi hato de leña,
iiiiiiiiiiiime descalcé y me eché a sus pies
mientras los extranjeros revolvían sus ropas
iiiiiiiiiiiiy herían mis carnes ausentes de vigor.
Y el Inca se dignó mirarme
iiiiiiiiiiiiy me alzó entre sus brazos.
En su frente vi al arco iris
iiiiiiiiiiiidetenido, ensangrentado.

Y la memoria traicionó a la imagen
iiiiiiiiiiiiy ya no vi al arco iris
detenido, ensangrentado,
iiiiiiiiiiiisino a los escuadrones de mi rey
ingresando a Cajamarca.
iiiiiiiiiiii“Se cae el mundo”,
pensé, grité, lloré,
iiiiiiiiiiiiun río sangró en una curva
y un eclipse derramó sus breas en mis ojos.
iiiiiiiiiiii“Se cae el mundo”, repetí,
y me tomé la cara.
iiiiiiiiiiiiLlovió dentro de mí,
llovió la lluvia apretadora
iiiiiiiiiiiique nos vuelve bolsa de pesares
y por no seguir lloviendo
iiiiiiiiiiiiabracé de nuevo sus rodillas.
Y el Rey dixo donde estan estos christianos?
iiiiiiiiiiiiYa todos estan escondidos que no parece ninguno?
Y aparecio el frayle y la lengua
iiiiiiiiiiiimartinillo y hernando aldana.
Y el frayle, con un libro en las manos,
iiiiiiiiiiiile empeco a dezir las cosas de Dios
que le convenian, pero el no las quiso tomar.
iiiiiiiiiiiY pidiendo el livro, el padre se lo dio,
pensando que lo queria besar: y el lo tomo
iiiiiiiiiiiiy lo echo enzima de su gente, y el mochacho
que era la lengua, que alli estava diziendole
iiiiiiiiiiiiaquellas cosas, fue corriendo luego: y tomo el livro
y diolo al padre; y el padre se bolbio luego
iiiiiiiiiiiidanzo vozes, diziendo salid salid christianos.
Y en esto hizieron señas al artillero
iiiiiiiiiiiique soltasse los tiros por medio de ellos,
y asi solto los dos dellos, que no pudo
iiiiiiiiiiiisoltar mas. Y en espacio de dos horas,
que no serian mas del dia,
iiiiiiiiiiiitoda aquella gente fue desbaratada.
Y se quedaron aquel dia muertos
iiiiiiiiiiiiseys o siete mil indios.
De pura tristeza quise odiarlo
iiiiiiiiiiiiy no abarqué más que el círculo
de mis propios brazos,
iiiiiiiiiiiiya probados por el fuego del chamizo.
Y no abracé más que el aire
iiiiiiiiiiiiporque esas rodillas se preparaban a morir.
“Atahualpaman Intip Churin”,
iiiiiiiiiiigemí, retrocedí,
volví a salir sin voz.
iiiiiiiiiiiiAfuera los caballos
me ofrecieron sus enormes belfos,
iiiiiiiiiiiilos extraños separaban
el oro de sus formas religiosas
iiiiiiiiiiiiy lo echaban a un gran horno
y otros limpiaban sus espadas
iiiiiiiiiiiiy sus armas tronadoras.
Y no quise sopesar las diferencias,
iiiiiiiiiiiisólo quise ser el perro viejo
y leal hasta el desastre.
iiiiiiiiiiiiY cuando el rey fue atado a un palo,
en medio de la plaza,
iiiiiiiiiiiisupe que no había
más presagios que admirar:
iiiiiiiiiiiiya el cielo había abultado
sus concavidades
iiiiiiiiiiiillenándolas de agua pestilente,
ya un cóndor había sido picoteado
iiiiiiiiiiiipor una bandada de cernícalos
y agonizaba sobre la mata de un magüey
iiiiiiiiiiiicon las alas carcomidas por la lepra.
Y por no seguir y proseguir
iiiiiiiiiiiila derrota de su suerte
volví a recordar al Cusco Joven
iiiiiiiiiiiitambién atado a un palo,
en medio de otra plaza.
iiiiiiiiiiiiFrente a él insulté a su madre,
la llamé “puta codiciosa”.
iiiiiiiiiiiiY ella vociferó a su hijo
golpéandole en el rostro.
iiiiiiiiiiiiY el Cusco Joven me increpó:
“Dejaos de estas razones,
iiiiiiiiiiiiesta cuestión
es entre mí y mi hermano”.
iiiiiiiiiiiiY yo lo tomé por el cuello
y lo aporreé y escarnecí:
iiiiiiiiiiii“¿quién te hizo señor
habiendo otros mejores que tú
iiiiiiiiiiiiy más valientes?”.
Y Quizquiz llegó en ese instante
iiiiiiiiiiiicon las órdenes del Rey
de ejecutar al impostor.
iiiiiiiiiiiiNo quise que el aire
fuese mi coraza
iiiiiiiiiiiini entregarme
a sus reinos invisibles.
iiiiiiiiiiiiNo quise que las nieves
me aclararan la mollera.
iiiiiiiiiiiiQuise oler la fetidez
de la desgracia
iiiiiiiiiiiiy revolcarme en ella,
quise engordar la misma soga
iiiiiiiiiiiicon que seríamos colgados todos.
Y yo saqué primero a sus mujeres
iiiiiiiiiiiiparidas y a sus hijos
y los ahorqué,
iiiiiiiiiiiiy a las preñadas les abrí el vientre
y las colgué con sus fetos en los brazos.
iiiiiiiiiiiiY ordené también colgar a sus hermanos
y a chachapoyas y cañaris
iiiiiiiiiiiique se habían adherido al Cusco Joven
y hacían marchas forzadas
iiiiiiiiiiiipara allegarse al campamento de los extranjeros
(y otro tanto hacían huancas y pocras).
iiiiiiiiiiiiY el Cusco Joven imploró a los cielos:
“Oh Pachayachachi Wiracocha,
iiiiiiiiiiiitú que por tan poco tiempo me favoreciste
y honraste y diste ser,
iiiiiiiiiiiihaz que quien así me trata
se vea de esta manera”.
iiiiiiiiiiiiCon lo que quiso decir
“derrumbémonos juntos”.
iiiiiiiiiiiiY fue lo último que dijo
porque entonces dije
iiiiiiiiiiii“arrójenlo a las aguas”
y al río lo arrojaron.
iiiiiiiiiiiiVerdad que el rencor es más rencor
cuando es castigo en carne propia.
iiiiiiiiiiiiVerdad que fue por eso que entendí
las palabras del bastardo,
iiiiiiiiiiiinuestra discordia bruta.
“Derrumbémonos juntos”,
iiiiiiiiiiiiel arriba sea abajo,
el Pachakuti desordene el mundo
iiiiiiiiiiiiy retorne el ciclo de la tripa negra
por quinientos años.
iiiiiiiiiiiiY llamé a mis dioses
chapuceros e inservibles
iiiiiiiiiiiiantes que Pizarro me atizara
el fuego en las narices.
iiiiiiiiiiiiY respondí a sus torturas:
“sí, yo maté al Cusco Joven,
iiiiiiiiiiiillamado Huáscar,
y escondí el oro del rescate
iiiiiiiiiiiiy quemé los quipus del imperio
y envenené a Túpac Huallpa,
iiiiiiiiiiiiel sucesor”.
“Derrumbémonos juntos”, repetí,
iiiiiiiiiiiiasentí, decidí,
y me entregué a la hoguera
iiiiiiiiiiiicomo a su forma el odio.