Bajo la superficie de un panorama hay enredos
Prólogo

La idea de poesía joven es imprecisa. Por donde se la mire nos lleva a preguntas y confusiones sobre temperamentos, geografías y experiencias. Se presta para ser utilizada con desenvoltura por quien pretenda arrancarse con los tarros, sea en la conservación crítica de un status quo, como pataleta contra nuevas generaciones, o bien como punta de lanza para quien se pretende guía del futuro.
Todas son caras de la misma moneda.
Conscientes de todas las ficciones que envolvía, nos propusimos un festival donde la “poesía joven” fuese más una interrogación que una certeza. De haber juventud, no dejará de manifestarse en el aire siempre inédito de la reunión. De haber trayectorias para esa juventud, cruzadas o no, se dispararán desde unas cuantas palabras enredadas y dichas con ánimo de explosión. En otras palabras, quien conserve el deseo de reunirse siempre será joven.
Es la forma que toma su responsabilidad: la de un tejido nunca cierto en la trayectoria de sus hebras, pero fuerte en su vecindad. Una convivencia que no teme confundirse y hacer de lo irregular un pulso y principio de su camino, en tiempos donde rige la persecución de todo aquello que subvierta la última palabra, su oficialidad y su realidad sangrienta.
No jugar a la minoría sino al enredo: después de la junta es grato verse incapaz de discernir dónde termina uno y dónde comienza el otro.
De allí que hacer hincapié en la poesía joven sea una responsabilidad contingente en la nueva realidad política y cultural. Maraña es un festival que reúne en Valparaíso a 26 poetas jóvenes, en convivencia y discusión, para dar alcance a nuevas preguntas y nuevas respuestas respecto a la poesía, su trabajo ético y estético, desde una proposición colectiva. Para facilitar estos encuentros, Maraña abre mesas de discusión, conversaciones y lecturas, en sótanos, cerros y calles de distintos puntos de Valparaíso.
Y aunque fue el foco de la selección interpelar los puntos precisos del panorama chileno para conseguir como respuesta la reunión más bulliciosa y diversa posible, la selección tiene contrapesos en pos de un segundo objetivo: el de lograr una lista con igual cantidad de provincianos y capitalinos; la misma cantidad de mujeres y de hombres. Nada de esto hubiera sido posible sin las sugerencias de amistades, lectores de poesía en otros territorios que ampliaron nuestro rango de mirada. Detrás de cada uno de los apellidos de la lista, sabemos que hay otros poetas. A ellos también quisimos apelar esperando que nos regalen los últimos días de este verano participando como afluencia en el festival.
Este libro permite amplificar el gesto de conspirar nuevas sensibilidades y canales de comunicación. Acercarse a su única consumación posible: el lector contemporáneo a estas poéticas. A quien se encuentra camino al trabajo, a la escuela, a la vagancia, como a una piedra a la que patear calle arriba, con las lecturas o discusiones del festival, y puede poner su fuerza ahí, aunque sea por un rato.

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